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martes, 20 de octubre de 2026

Mística y Teología oculta en “The OA".


Estamos en una era profundamente desprovista de nuevos mitos, vivimos atrapados en un paradigma donde el pragmatismo y el empirismo han asfixiado nuestra capacidad de asombro. Nuestra inflexibilidad y materialismo nos tienen enterrados en un panorama audiovisual dominado por narrativas hiper-explicativas que no dejan espacio para el cuestionamiento y el misterio, por eso hoy quiero hablarles de una de mis series favoritas: “The OA", una serie que irrumpió como una tormenta silenciosa hace ya 10 años. Fue creada por Brit Marling y Zal Batmanglij, una obra que exige ser leída no como una simple serie de ciencia ficción, sino como una especie de texto sagrado posmoderno, una amalgama erudita donde el realismo mágico literario colisiona frontalmente con la mecánica cuántica y la teología mística A primera vista, la historia de Prairie Johnson se presenta como un intrincado rompecabezas sobre secuestros y dimensiones paralelas. Sin embargo, al observar con detenimiento, encontramos un mapa filosófico y teológico meticulosamente estructurado que desafía por completo nuestra comprensión occidental sobre la identidad, la memoria, el trauma y la salvación. Marling ha mencionado cómo autoras contemporáneas como Han Kang, o gigantes literarios como Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez, logran transitar de lo asfixiantemente cotidiano a lo sublime sin que el espectador cuestione la fractura de la realidad. The OA hace exactamente esto: toma los escenarios más vulgares del hiperrealismo suburbano estadounidense y cotidiano, y los convierte en el lienzo de una epifanía cósmica.