tu espectro me devuelve fulgores sin tacto
juegos y promesas irisadas
que de sílabas fugaces y tenues miradas
urdieron la estampa de efímeras presencias,
mas de mí solo emanó la verdad sin doblez.
Confidente del éter y audaces desvelos,
almas del leteo pugnan por cumplir su designio,
ante el numen prestado en arcanos volátiles
que exaltó pasiones de hondos anhelos y de oscuros secretos.
Se disuelven en el céfiro, en el velo y la arena estéril,
los hilos del tiempo, y con ellos mi pulso y mi norte,
en la disonancia y el falso reflejo
de sombras y conjuros, se desvanecen uno a uno.
