tu espectro me devuelve fulgores sin tacto
juegos y promesas irisadas
que de sílabas fugaces y tenues miradas
urdieron la estampa de efímeras presencias,
mas de mí solo emanó la verdad sin doblez.
Confidente del éter y audaces desvelos,
almas del leteo pugnan por cumplir su designio,
ante el numen prestado en arcanos volátiles
que exaltó pasiones de hondos anhelos y de oscuros secretos.
Se disuelven en el céfiro, en el velo y la arena estéril,
los hilos del tiempo, y con ellos mi pulso y mi norte,
en la disonancia y el falso reflejo
Desgarrado y violado, en el crisol y la prueba he de ser,
rompiendo los velos y el molde
de trampas y mentiras que fueron prisión.
Escrutinios y visiones que revelan y forjan
una estirpe más fuerte, con sabia ambición.
Aceptando el abismo, me alzo sobre la herida
de falsas auroras y el eco de escarnios disueltos,
me forjo en sabiduría y olvido el designio de aquel,
intacta mi pureza, que nadie ha de arrebatarme.
